Ser
proactivo…
Como respondas a la vida, la vida
te responderá a ti… muchas veces pensamos en los problemas
que tenemos y que vienen de a fuera de nosotros, dichos problemas pueden crear
un desajuste en nuestra mente y hacernos cambiar nuestras actitudes, muchos de
ellos pueden deprimirnos y hacernos
sentir verdaderamente mal, sin embargo nuestra capacidad de respuesta ante
dichos problemas son lo que hará que salgamos adelante sin dejarnos
vencer. A lo que me refiero es que cada
persona construye su propio destino, cada quien puede diseñar cómo será su
mundo, bien dicha la frase de que “el mundo no es de color de rosa”, pero es evidente que tampoco es
azul, o verde o roja o de cualquier otro color, tu vida es del color que tu
desees pintarla, es como cuando usas alguna fragancia o te vistes de cierta
forma, de acuerdo a tu estado de ánimo, y es ahí donde podemos ver todo
fatalista o verlo
todo con
proactividad.
Como ejemplo, supongamos que acabas de
terminar una relación de mucho tiempo de duración y eso te hace sentir muy mal,
entonces te deprimes y no quieres salir de la cama, no quieres salir a hacer
tus ejercicios matutinos, se te va el apetito y encima te vistes como sea, te
da igual, ya no encuentras sentido a arreglarte; la proactividad es
precisamente todo lo contrario, es que, cuando te sientas deprimido o triste
por una situación
que
está totalmente fuera de tu control, tomes el control de lo que si puedes
controlar que es tu vida, ser proactivo es vestirte bien sin importar tu estado
de ánimo como en este caso es que te consientas, que te apapaches, que te
procures los cuidados necesarios, ser proactivo es entonces tomar el control.
Imagina la situación anterior, supongamos
que te encuentras en un estado de depresión, tu chica o chico acaba de dejarte
y ya no le encuentras sabor a la vida, entonces sales a la calle molesto o
triste, sin levantar la mirada, y de repente alguien atractivo pasa a tu lado
pero tú no adviertes su presencia ni su mirada por ir con la frente mirando al
suelo, después de mucho tiempo ya no ves las ventanas o puertas que se te abren
y probablemente digas “pobre de mí, nadie me quiere,
nadie me pone atención, no soy lo suficientemente bueno o buena para alguien”, la verdad de toda esta mentira
que te estas echando a cuestas es que si
eres lo suficientemente bueno o buena y que hay más gente fijándose en ti pero
están tan sumido en tu depresión que no
te das cuenta, te vistes de una forma que invita muy poco a que alguien se
acerque a ti, pareces muerto en vida y quieres que alguien se compadezca de ti.
Entonces
ser
proactivo significa que deberás labrar tu propio destino, todos somos arquitectos de
nuestro propio destino y como lo vallamos haciendo será como la vida nos ira respondiendo, no podemos esperar que la vida se pinte sola para nosotros,
nosotros debemos pintar esa vida, darle color y matiz.
Crea un buen futuro para ti, se
proactivo, respóndele al mundo con lo que tu si puedes controlar y deja de
buscar aquello que sabes que no puedes controlar.
Ejemplos de cómo ser proactivo hay
muchos, ahí te van algunos:
Si llueve un día y tu querías hacer
ejercicio recuerda que no puedes controlar la lluvia, se proactivo y en lugar
de quedarte en casa por “culpa” de la lluvia controla la situación y ponte un
impermeable, no puedes controlar las precipitaciones pero si lo que haces
cuando estas aparecen.
Cuando te quedas sin luz en tu casa
no puedes controlar el que se valla de repente, lo que si puedes controlar es
lo que haces cuando la luz se va, acércate a tu familia, desempolva los juegos
de mesa, diviértete aunque no halla luz.
Como puedes observar puedes pintar
tu vida del color que quieras, puedes enojarte por lo que te sucede o por lo
que pasa en la vida, pero como le respondas a la vida dependerá de cuan feliz
lograras ser de ahora en adelante y así la vida te seguirá respondiendo pues
habrás dominado el arte de controlar tu propio destino a cada momento.
Nunca te levantes de la cama sin
un plan… Muchas personas se levantan de la cama
todos los días sin saber qué hacer, y peor aún, hay muchas más que cuando son
cuestionadas acerca de que van a hacer mañana responden con un “no lo sé”, vivir al día no da espacio para que se
planifique a futuro, muchas veces en consulta la gente me dice, “es que ¿cómo voy a planificar si
no hay dinero?,¿ como voy a hacerle si surgen cosas inesperadas?, después de
todo nadie conoce el futuro ¿no cree?”,
y yo les pregunto “¿usted
piensa amanecer mañana no es así?”,
y la respuesta que me dan es un rotundo si, o por supuesto, entonces les digo
que si albergan la esperanza de amanecer mañana, por lo menos tendrían pensado
que hacer el día siguiente, que tareas elaborar, tienen la esperanza de
amanecer entonces también la esperanza de hacer las cosas. Y la pregunta
reflexiva después de este dialogo que a mí me gusta mucho hacer es: “si piensa amanecer mañana pero no
tiene nada planificado o una meta por la cual luchar entonces ¿para qué quiere
usted amanecer mañana?”,
claro que con esto no estoy diciendo que uno tenga que quedarse en cama, estoy
tratando de decir que si quieres alcanzar el éxito llenes tu día de planes o
pequeñas metas que cumplir, que lleves un significado del por qué te estas
levantando por la mañana. El éxito se basa en cuántos de esos planes hagas día
con día pero la gente de hoy no está acostumbrada a planificar sino a vivir el
día a día el “Hay dios dirá…”, y muchas personas creen también que planificar
significa trabajar todo el día cuando la realidad es que dentro de esa
planificación también tienen que estar tus momentos de relajación, de qué hora
a qué hora vas a dejar el celular aunque el mundo se venga abajo, de qué hora a
qué hora vas a darte un baño y tomar una rica siesta, de qué hora a qué hora
vas a encender el televisor. Como ves no es solo trabajo pues el éxito sin
salud y ratos de esparcimiento se vuelve tedioso y hasta aburrido. Así que ya
sabes si quieres el éxito planifica, recuerda que no hay viento favorable para
quien no sabe a donde va.
Organiza tus prioridades… este va de la mano con el anterior,
cuantas veces no nos pasa que hacemos cosas que creemos más importantes y al
final del día sentimos totalmente lo opuesto, pues bien esto pasa por que no
sabemos dar prioridad a lo verdaderamente importante, si recuerdas en el punto
anterior mencione que las personas se quejan de las eventualidades y que por
eso planificar resulta difícil, pues bien, esas eventualidades son prioridad y
debemos resolverlas lo antes posible. Déjame darte un ejemplo, suponte que vas
de vacaciones, tienes todo el recorrido planeado y piensas llegar a tu destino
en un tiempo aproximado de acuerdo a la distancia que
vas a recorrer, pues bien en el viaje una llanta se te poncha, entonces tu
planificación ya se vio afectada por los 20 o 30 minutos (si es que no eres un
experto cambiando neumáticos) que tardas en cambiar la llanta ponchada por la
de refracción, pero ten en cuenta que aunque no estuviera planeado, esa
eventualidad se convierte en tu prioridad pues sin cambiar el neumático no
llegaras a absolutamente ningún lado, entonces los planes que tenías pasan
aunque sea por 20 minutos a un segundo plano pero están ahí latentes para
retomarlos cuando la eventualidad sea resuelta. Lo que sí es importante es que
jamás dejes los planes de lado por mucho tiempo, por lo general las
eventualidades se resuelven rápido. En una ocasión una persona me decía, “bueno yo tenía planes de ser
doctora pero tuve un embarazo no deseado, esa eventualidad como usted les llama
me hizo que ya no pudiera estudiar pues o cuido de mi embarazo y después del
niño hasta que crezca y me ocupo de su educación o lo dejo de lado para seguir
mi sueño, esa eventualidad no tiene solución”.
Y mi respuesta fue que esa eventualidad solo retrasaría su avance si ella así
lo permitía ya que podría bien cuidar a su niño entre semana y el fin de semana
que su esposo descansaba, dejarlo con el mientras ella se iba a estudiar a un
sabatino, a la señora no le gustó la idea y empezó con los famosos “peros” que todo mundo pone, como “pero es que mi esposo es
irresponsable, él no puede darle de comer, tengo que estar con mi hijo, etc.”, mi respuesta fue que entonces esperara
a que el niño entrara a la escuela y así podría irse a estudiar mientras su
niño también estaba estudiando, y otra vez mas peros, “pero es que hay que hacerle de
comer, pero hay que dejarlo en la escuela, etc.”
Entonces mi respuesta en forma de pregunta fue aún más simple “Si sabía todo eso y sabía que
usted quería cumplir un sueño, entonces que estaba haciendo o en que estaba
pensando cuando decidió tener relaciones sexuales si sabía que sus planes iban
a frustrarse”, y
la pregunta no fue por grosero sino fue porque todo mundo sabe lo que implica
tener un hijo, entonces si tienes prioridades en mente no te avientes a tener
eventualidades en tu camino hasta que cumplas tus metas. Después de esta
respuesta la paciente reflexiono un tiempo y aunque de principio mis preguntas
y respuestas le parecieron un poco duras y hasta agresivas (así me lo expreso),
después me agradeció que hubiera sido así con ella porque eso le abrió el
panorama y hoy está en su primer año de medicina de forma sabatina. Con esto se
demuestra que si es posible hacer planes y priorizar lo que queremos y que a
pesar de las eventualidades cuando tenemos un plan marcado alcanzar el éxito se
vuelve tarea fácil.
Aprender
a valorar… tu esfuerzo determina que tanto éxito
quieres lograr en la vida, pero hay personas que cuando llegan a la cima se
olvidan de sus valores y sus principios, como que se transforman y entonces en
lo único que piensan es en tener más; no te estoy diciendo que no busques tener
más o ser mas, lo que te digo es que no pierdas el piso, que valores que el
esfuerzo que haces día con día tiene unas raíces. A que voy con esto, hay
personas que nacen en lechos muy humildes, comen frijolitos con tortilla todos
los días, miran el esfuerzo de sus padres por darles una buena educación aunque
a veces no alcance para pagar la renta, y entonces, llega un punto en el que
esas personas crecen, encuentran una oportunidad de oro y lo primero que hacen
es adjudicarse el logro, y como de la nada esos padres desaparecen, ahora están
muy ocupados para darse el tiempo de verlos, les mandan dinero en sus
cumpleaños y en navidad esperando que eso sopese el que no vallan a visitar, la
casa donde nacieron hoy se les hace poca cosa, el barrio donde vivían ahora
parece muy peligroso para alguien de su categoría, los niños que crecieron y
jugaron a tantos juegos con ayuda de la imaginación hoy ni siquiera quieren
verles la cara. El éxito se basa también en agradecer, en visitar a aquellos
padres que se apretaron el cinturón para que nunca faltara el alimento en su
mesa, aquella casa que los vio crecer, en aquellos niños con los que jugábamos
y soñábamos a ser superhéroes, aquel barrio donde las señoras tan amablemente
nos saludaban todos los días al ir a la escuela y nos deseaban un bonito día.
Agradecer significa valorar, agradecer esas horas de preocupación, agradecer a
esos maestros que tan fastidiosamente nos dejaban tareas, agradecer a la vida
por esos momentos también de placer. Hay muchas personas que alcanzan el éxito
y construyen rascacielos, contaminan y no les interesa pues como ya tienen
dinero sienten que es su derecho y no les importa realmente lo que pase
después, solo se busca hacer dinero, sin importar si se acaba con un bosque
para construir un nuevo edificio que deje más dinero. En fin hay que aprender a
valorar, respetar la vida y la naturaleza, valorar la diversidad y nuestras
raíces nos ayuda a mirar atrás para saber cuánto hemos avanzado y valorar a
todos aquellos que estuvieron siempre a nuestro lado impulsándonos a avanzar, a
todos aquellos que tuvieron fe en nuestras locas ideas para alcanzar la cima.
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